No es a mi látigo a lo que mas temen mis soldados… sino a mi poder divino. Póstrate ante mi Leónidas y no tendrás por qué temerme. (Jerjes)
Ayer fui a ver 300. No recomiendo la película. Es entretenida, pero le falta algo. Eso sí, tiene algún punto graciosete y el personaje de Jerjes está muy… logrado.
Después de la entrevista de ayer:
-¿Qué haces ahora? ¿Te vuelves a Alicante?
-No, me voy a quedar unos cuantos días aquí en Madrid, al menos el fin de semana, para…
-Vamos, que te quedas de pingo unos días por Madrid…
-Sí, eso, de pingo…
He de admitir que sonaba a que efectivamente me estaba quedando de pingo, aunque no sabía exactamente qué me estaban diciendo. La RAE ha venido en mi ayuda:
andar, estar, o ir, de ~ alguien.
1. locs. verbs. coloqs. Pasar mucho tiempo fuera de casa para divertirse y sin hacer nada de provecho. Anda todo el día de pingo.
Pues sí, lo había clavado.
Casi todos los viajeros del metro evitan mirarse entre sí.
(…)
Es verdad: casi todos los viajeros del metro evitan mirarse a los ojos.
Los hay que se quedan mirando a otras personas, por la razón que sea, pero, en cuanto son descubiertos, retiran la vista. Los recalcitrantes son poquísimos.
Qué gran verdad… Yo soy de los que me pongo a hablar con cualquiera, pero en el metro (de Madrid, en este caso) me ha sido imposible entablar ninguna conversación, y sólo dos intercambios de miradas de estupefacción ante un tercer viajero. Una vez había uno con unos cascos a toda pastilla, donde se podía apreciar la música salsera que escuchaba ¡desde 3 metros de distancia! y la otra vez, a la 1.00 de la mañana, nos quedamos alucinados con un tipo que se puso a hablar en chino con una señora china que se acababa de encontrar.
El otro día me comentaba Josep, que cuando sale la gente del metro por las mañanas (yendo al trabajo) es una situación extrañísima. Muchísima gente, pero ninguna voz. Todos están metidos en su mundo, y sólo se oyen sus pies… A ver si conseguimos hacer un vídeo de esto.
Dice el artículo de Apuntes del Natural, que esta situación provoca que la gente lea. Eso está bien. Leer es bueno, mientras no se demuestre lo contrario. Y tener un rato todos los días para leer, mejor todavía, aunque sea forzado. Aunque seguramente nos aportaría más hablar con el de al lado… No sé. Creo que si alguna vez vivo por aquí, y voy en metro… me llevaré mi MP3 y un libro/periódico; tampoco vamos a cambiar ahora el hábito a millones de personas, ¿o sí?
… me vuelvo pá los Madriles.
El jueves entrevista allí y, como siempre, aprovecharé para pasar unos días por la capi.
Pronostico otra temporadita de low-blogging.
Otra vez en casita después de estar unos cuantos días por ahí. La visita a Denia fue muy interesante… Denia en sí, para qué negarlo, tiene poquita cosa que ver, aunque la zona sur con el Montgó y el Cabo de San Antonio está bastante bien…

Aunque, por causas del detino, me pasé tres días siguiendo el Peugeot Tour en La Sella Golf. Yo de golf no tenía ni idea, pero en estos días me han ilustrado y ya sé a qué se refiere lo del handicap, lo que es un bogey, eagle o birdie, los distintos tipos de palos, etc. Vamos, que he aprendido y me ha entretenido bastante ver cómo juegan a esto… Encima ganó Jordi García del Moral, que es amigo de mis anfitriones en Denia, con lo que el torneo fue emocionante hasta el final.

Eso sí, no me veo jugando. No ya porque no me crea capaz de darle con un palo a una pequeña bola (esto ya es difícil) y tirarla a 200 metros (más difícil todavía) y que caiga más o menos donde yo quiero (ni te cuento lo difícil que debe ser esto); sino porque hay que estar calladito bastante rato. Aunque dicen que es un deporte muy social (5 horas paseando por el campo con tu compañero/rival dan para mucho), tampoco se caracteriza porque la gente hable más de lo necesario y, de hecho, los que hablan mucho (ejem) están mal vistos… Seguiré de espectador.