Y ahora, un par de líneas sobre el presente. 🙂 Vuelta a Madrid después del viaje comentado en los dos posts anteriores, y mucho curro, pero muuuucho. Puede que incluso haya que ir algún día festivo por la oficina…
Pero bueno, es casi Navidad, lo que se traduce en compras, en muchos acontecimientos sociales en forma de cenas y comidas de Navidad: el jueves con el departamento, el sábado con mis compañeros del año pasado; y la semana que viene: el jueves con todo el centro de I+D en Gabana, el viernes y el sábado, jornada intensiva en Valencia; el domingo, a Alicante con la familia y, espero que logremos organizar algo con los amigos; y el día de Navidad por la tarde, a Alcoy. No voy a hacer kilómetros estas navidades… apenas.
Y después de Budapest, volví a Alemania. A ver al amigo Christian en Berlín y a volver a la ciudad que me acogió durante 8 meses en 2005, Hannover.





Y Hannover, pues como siempre… No es tan “chulo” como Berlín, pero tiene su encanto, y siempre está bien reencontrarse con la gente que todavía queda por allí, Veronika, Lars, las profes Ana y Lola, la gente del ISAH, con la proyección de la película Die Feuerzangenbowle, película del año 1944, con el mismo nombre que otra fantástica bebida navideña alemana: Glühwein, con una ingente cantidad de azúcar disuelto con ron caliente… Horroroso.

Y una curiosidad. Vi un nacimiento, un “belén” como los que tenemos en España, pero me llamó la atención una cosa de las figuras… Está claro que son alemanas, ¿sabéis por qué? (Para verlo más grande: aquí)




Next time I come to Budapest, I will try it is spring or summer. 🙂