Karlsruhe, Heidelberg y Freiburg
por Nacho

El sábado cogimos el tren para visitar Friburgo (o Freiburg, en alemán) y nos gustó, aunque no demasiado. Es una ciudad bonita, con una catedral muy grande e importante a lo largo de la historia, a los pies de la Selva Negra y, como cualquier pueblo alemán, a veces, tienes la sensación de que no ha pasado el tiempo por allí. Subimos a un mirador para ver la ciudad con tan mala suerte que cuando llegamos hasta arriba, empezó a llover. La lluvia cesó cuando volvimos a estar en el casco urbano. Aquí tenéis una foto de una de las puertas de la ciudad, en la que aparece San Jorge, el patrón de la ciudad y una de nuestra subida al mirador.

El domingo seguimos con nuestra ruta por la región de Baden-Wurttemberg hacia Heidelberg. Esta ciudad es considerada una de las más bonitas de Alemania y con razón. Es una ciudad medieval, con una impresionante fortaleza a orillas del Rhin, y una gran catedral; y que además no fue apenas bombardeada en la II Guerra Mundial. Una visita muy recomendable.

El lunes por la mañana visitamos el castillo de Karlsruhe y los jardines circundantes. Karlsruhe es una pequeña ciudad que fue fundada cerca del año 1700 por un príncipe de la zona, como lugar de descanso (de ahí el nombre: Karl era el nombre de este príncipe y ruhe es tranquilidad). Además, hacía muy buen día, mejor incluso que los días anteriores, con sol y todo y disfrutamos mucho el paseo.


Por último, deciros que las fotos de este viaje están en los siguientes enlaces: aquí las de Karlsruhe, aquí las de Friburgo y aquí las de Heidelberg.
Y ya para acabar de verdad, aquí podéis ver una foto que hicimos en el jardín botánico de Karlsruhe que bien puede servir como fondo de pantalla de vuestros ordenadores.
















