30.5.07

Hola, ¿es el enemigo?

Si queréis que cuando llamáis al teléfono de atención al cliente os atienda una persona de carne y hueso, en lugar de pasarte 5 minutos lidiando con el contestador inteligente "Disculpe, no le he entendido...", sólo hay que usar las palabras mágicas:
-Por favor, di brevemente el motivo de tu llamada.
-HACER UNA RECLAMACIÓN
-Le atiende X, ¿en qué puedo ayudarle?

Etiquetas: ,

3 Comentarios:

Anonymous Olé! dijo...

Yo he hablado tanto con la máquina que me sé los menus de memoria y ya solamente tengo que teclear los números de las opciones. Asi no descargo nada contra la máquina y lo hago directamente con la persona que salga. Lo siento, mi mala leche explota en la primera palabra, y esa hay que reservarla para cuando te saludan...

Menos mal que estudio megisterio, porque no podría trabajar núnca como teleoperador de ninguna compañía telefónica.

31/05/07 17:14  
Blogger Nacho dijo...

Jejeje... ¿Cómo que te reservas la mala leche para cuando te saludan? Hay que ser conciliador... ;-)

31/05/07 19:29  
Anonymous oria dijo...

Unos amigos tienen una teoría distinta. Dicen que si te pones a alabarles por su gran servicio te atienden muy bien, hasta que les saltas la queja.

7/06/07 1:13  

Publicar un comentario en la entrada

<< Inicio