Después de una buena temporada sin tiempo para nada (entiéndase nada como escribir algo por aquí), vuelvo a tener todo el tiempo del mundo. Al menos, mientras encuentro trabajo, cosa que nunca se sabe cuando puede ser (hoy mismo, esta semana, dentro de dos meses, …).
Ya he dejado Sevilla. Al menos momentáneamente (ya veremos lo que depara el futuro), y el balance del año puedo decir que ha sido positivo, sobre todo en el aspecto profesional. El máster ha sido muy provechoso y, sobre todo, lo será dentro de unos años, cuando se vaya poniendo más en práctica; y en el trabajo he aprendido lo que no está escrito (nunca mejor dicho, lo que no se aprende con los libros). En lo personal, además de lo obvio, ha sido como un Erasmus pero en España, y con mucho trabajo: un montón de gente de distintos sitios, en una ciudad nueva, y con mucho tiempo a compartir por temas académicos y profesionales… Cómo no, el ocio también era con ellos… Así que la estampida general una vez acabada la beca en Sevilla olía un poco a fin de Erasmus.

Y poco más, que ahora hay una temporada con cierto tiempo libre (no sé cuando se acabará, pero bueno)… y a ver si me muevo un poco. Tengo pensado acercarme a Valencia esta semana, el fin de semana toca Sierra Nevada (esquí, esquí), la semana que viene a ver si visito a los barceloneses; y así planes a corto plazo no tengo más… Estoy abierto a sugerencias, jeje.
No sabía cómo titular este post basado en otro muy curioso de Enrique Dans, en el que cuenta cómo hay un tipo que ha aplicado la inteligencia artificial a la música. En concreto ha creado un programa que se alimenta de todas las composiciones de Vivaldi, y crea otras composiciones con el mismo alma, pero totalmente artificiales. Muy curioso, la verdad. Me ha entrado curiosidad por oir algo de eso aunque, claro, yo no soy un experto y no iba a poder comprobar cómo efectivamente parece Vivaldi…
Ya estamos en Sevilla, de vuelta al curro, a las clases, al calor (40 grados a mediodía como mínimo siempre), y el reencuentro con el resto de becarios. Un fin de semana de reencuentro, en el que no hemos parado de actos, entre cenas, tapas, pubs, piscinas, el partido de basket de hoy, cine esta noche. No va mal, vamos. Además, volver a ver los paisajes que ofrece esta ciudad, se agradece. Aquí van un par de fotos del barrio de Triana. Una es el Puente de Triana por la noche, y la otra una pequeña capilla que hay en la plaza de Altozano.


Las vacaciones llegan a su fin. Mañana me iré de vuelta a Sevilla a afrontar la recta final del año y, prácticamente de la beca. Atrás queda un ¿largo? mes de agosto en el que me he dedicado a la vida contemplativa: tomar el sol, playa, piscina, familia, amigos y poco movimiento. Unas vacaciones diferentes, vamos. Me hacía falta descansar y he descansado. Ahora toca ponerse las pilas de nuevo… Veremos qué tal se da este otoño.
Aquí os dejo algunas imágenes de algunas de las ciudades que han contado con mi presencia este mes: Alicante, Altea, Benidorm y Valencia.




No sé vosotros, pero siempre me he partido de la risa cuando he visto en los zappings al amigo Gasset en el programa Días de Cine de La 2, con su alegría característica y sus frases de despedida. Hoy, vía Hmmm… he llegado al siguiente vídeo en Youtube con algunos de sus mejores momentos.
Lástima que no esté el vídeo de la vez que dijo, textualmente:
…Soy consciente que a la hora de emisión de mi programa solo puede ser visto por un puñado de politoxicómanos insomnes.
En esta página podéis ver más frases históricas de Gasset, que bien se merece un post en este blog.