



Por cierto, y hablando de rebujito. El rebujito, por si alguien no lo sabe, es una bebida típica de las distintas ferias de Andalucía, y que se hace con vino Manzanilla y Sprite, y hielo, mucho hielo, para que esté bien fresquito. Lo particular del caso es la forma en que se hace el brebaje conocido como manzanilla, que hace que el concepto de cosecha del XXXX desaparezca, ya que el caldo que se consigue es independiente del año. ¿Y cómo es esto?

Este año no es un año para esquiar. El fin de semana fue un poquito desastre, porque Sierra Nevada estuvo cerrada de jueves a sábado, y sólo pudimos esquiar el domingo. Además, había muy poquita nieve, y sólo había unas pocas pistas en las que se amontonaba toda la gente (de esto sí que había, gente a porrillo), y con muchas placas de hielo y, si no, nieve primavera. Peligroso, vamos. Pero, bueno, sirvió para quitarse el gusanillo; y, afortunadamente, estábamos en Sierra Nevada y no en el Pirineo, y pudimos bajar a Granada a tapear y a volver a ver esta ciudad.
Por fin, después de 3 visitas este año, pude ir al Mirador de San Nicolás, desde donde se ve esta vista de la Alhambra, la típica de las postales. Estaba lleno de turistas, y de vendedores ambulantes, y eso que estamos en invierno… En verano, el sol se pone justo detrás de la Alhambra y este Mirador se pone a reventar de gente porque la imagen, parece ser, es espectacular. Habrá que volver.

Un par de cosas curiosas más de este fin de semana. La primera, el cómo se lo montan algunos guiris. Había un grupo de chicas angloparlantes sentadas en el mirador, sin dejar de mirar a la alhambra y pegándose una merienda-cena que constaba de: vino (la que montaron para abrir la botella), queso (cortado con una navaja ¿?) y jamón serrano. Typical spanish.
La otra cosa curiosa es esta foto. Un par de perros vigilándose el uno al otro, pero sin estar atados a ningún sitio.

Este fin de semana toca reencuentro con el esquí después de más de un año. Va a ser, además, la segunda vez en 15 días que estoy en Granada, porque el último fin de semana en tierras andaluzas tocó visita a esta ciudad, a sus bares de tapas, y a la Alhambra y alrededores. Si no habéis visitado esto con uso de razón (mis padres juran y perjuran que había estado antes, pero yo no me acuerdo), no sé qué estáis esperando
De regalo, unas fotos (haciendo click se ven más grandes) de los jardines del Generalife y una recomendación culinaria: Bodega Castañeda, muy cerquita de Plaza Nueva, y pedir la Tabla Caliente. Espectacular (sobre todo con mucha hambre). Y si no tenéis estómago, siempre podéis echarle un trago al Calicasas en el mismo sitio.


Actualización: Inda me recuerda la relación de la Alhambra con las fiestas de Alcoy a través de un filà, los Abencerrajes, que está presente en la Alhambra. He aquí la prueba para los alcoyanos, pero en lugar de la “sala”, esto son los restos del Palacio.
