

La primera foto es de Hannover y la segunda, de Madrid.
¿De dónde vienen los metros que conoces? ¿Por qué es tan aleatorio?
Casi todos los viajeros del metro evitan mirarse entre sí.
(…)
Es verdad: casi todos los viajeros del metro evitan mirarse a los ojos.
Los hay que se quedan mirando a otras personas, por la razón que sea, pero, en cuanto son descubiertos, retiran la vista. Los recalcitrantes son poquísimos.
Qué gran verdad… Yo soy de los que me pongo a hablar con cualquiera, pero en el metro (de Madrid, en este caso) me ha sido imposible entablar ninguna conversación, y sólo dos intercambios de miradas de estupefacción ante un tercer viajero. Una vez había uno con unos cascos a toda pastilla, donde se podía apreciar la música salsera que escuchaba ¡desde 3 metros de distancia! y la otra vez, a la 1.00 de la mañana, nos quedamos alucinados con un tipo que se puso a hablar en chino con una señora china que se acababa de encontrar.
El otro día me comentaba Josep, que cuando sale la gente del metro por las mañanas (yendo al trabajo) es una situación extrañísima. Muchísima gente, pero ninguna voz. Todos están metidos en su mundo, y sólo se oyen sus pies… A ver si conseguimos hacer un vídeo de esto.
Dice el artículo de Apuntes del Natural, que esta situación provoca que la gente lea. Eso está bien. Leer es bueno, mientras no se demuestre lo contrario. Y tener un rato todos los días para leer, mejor todavía, aunque sea forzado. Aunque seguramente nos aportaría más hablar con el de al lado… No sé. Creo que si alguna vez vivo por aquí, y voy en metro… me llevaré mi MP3 y un libro/periódico; tampoco vamos a cambiar ahora el hábito a millones de personas, ¿o sí?
Menuda semanita. Después de un finde por la millor terreta del món, tocó volver a Madrid a hacer otra entrevista. y ya me quedé por allí. La verdad es que, entre unas cosas y otras no paré.
El martes es el día 2×1 Movistar y por tanto, tradición de ir al cine que se trasladó a Madrid. Tocó Cartas desde Iwo Jima, todo un peliculón, no os la perdáis; y si habéis visto Banderas de nuestros padres, mejor que mejor. En el cine nos encontramos una cola alucinante para ser martes compuesta en su mayoría por personas de la tercera edad, ya que tienen una subvención no sé si del ayuntamiento o de la Comunidad para ir al cine los martes por un euro y, claro, ahí están todos. Un dato, como la gente que vive en Madrid puede vivir a 40 km de Madrid, a veces el cine más convenient puede estar a 22 km de Madrid, camino de La Coruña. He de confesar que cuando vi en Google Maps la distancia hasta el cine, me entró un escalofrío. 22 km para ir al cine… los de provincias me entenderán seguro.
El miércoles quedé con los becarios por la tarde y por la noche fuimos a ver a Leo Bassi. Yo me esperaba ver una actuación un poco escatológica, de humor fácil y tal, y lo que me encontré fue una obra anti religiones monoteístas, motivo por el cual estaba amenazado por grupos de extrema derecha, y había, por si acaso, una nutrida presencia policial en la puerta del teatro. Aún así, a pesar de la decepción inicial, tuvo su gracia.
El jueves tocó Madrid la nuit. Salí con Willy y un amigo suyo de tapas y luego por ahí, a la zona de Moncloa. Además, a principio de la noche, fuimos a ver los chicos del MRTT que estaban en Madrid, y en el teatro donde habían estado, seguía habiendo jaleo en forma de monólogo…. No os podéis imaginar lo que nos reímos.
Y para acabar con la semana en Madrid, el viernes fui a la exposición de Escher que está en la fundación Canal Isabel II en la Plaza de Castilla. Muy interesante la exposición, y además aproveché para hacer alguna fotillo de las torres KIO, la Castellana, y las nuevas torres que están haciendo en la antigua ciudad deportiva del Real Madrid.



Por la noche, visita al nuevo piso de Javi (rotura de persiana incluída) y luego cena en el McDonald’s de Gran Vía, que es un punto histórico y de peregrinación para todos los fans de la comida de calidad, ya que fue el primero que se abrió en España. Dentro de nada (mañana) cumple 26 años.

Y el sábado salí volando de Madrid, hacia Estocolmo, para hacer otra entrevista allí, pero por problemas de billetes, tuve que irme el sábado con lo que me dio tiempo incluso para hacer un poquito de turismo con Álex, el sevillano compañero de aventura en esta ocasión. Pero eso es tema de otro post. Ahora estoy en Alicante, y ya veré cuánto tiempo aguanto por aquí, porque tengo visitas a Alcoy, Denia y Valencia, además de otra larga a Madrid, pendientes de confirmar la fecha; aunque probablemente Alcoy caiga este finde, y Denia y Valencia la semana que viene, justo antes de Madrid… o no, ya veremos.
Hace muy poquito, hablando con un par de amigos Paula y Álex, salió en la conversación el logotipo de la campaña de imagen que tiene ahora mismo la Comunidad de Madrid, titulado: Madrid, la suma de todos. El logotipo es el que sigue, y me consta no ser el único en ver cierto juego con el significado de la M tumbada. ¿Vosotros no?
