El otro día me mandó mi amigo Néstor una noticia muy interesante del periódico Spiegel: Norwegens Kühe schlafen jetzt auf Matratzen, o lo que es lo mismo en cristiano: las vacas de Noruega van a dormir a partir de ahora en colchones. Qué majos, los noruegos, cómo cuidan a sus vaquitas. Sí y no. Resulta que han promulgado una ley (sí, como lo oís, una ley) que obliga a los dueños de vacas a proporcionar a éstas un bonito colchón para que duerman a gusto las señoritas. Como diría Obélix: están locos estos noruegos… Pero es que no es cosa de los noruegos: ellos sólo aplican la directiva europea correspondiente. Ahhhhhh, eso mejora mucho las cosas. Lo único que han hecho los noruegos es cumplir órdenes (demasiado rápido, tal vez) de Europa. Bueno, vale, estos europeos están locos, o estamos, mejor dicho. Sí, eso es cierto, pero tenemos excusa: hay unos estudios que relacionan la comodidad del establo de las vacas con la cantidad de leche que éstas producen, llegando a un 10% más. Ahhh, entonces la culpa es de las universidades que tienen demasiado personal de investigación ocioso, ¿no?
Madre mía, cómo está el mundo.
Me ha costado, pero vuelvo a escribir algo por estas lares. En primer lugar, a todos los que leéis esto: Feliz Año Nuevo, que como quien no quiere la cosa, ya nos hemos plantado en el 2006.
Después de Navidad he estado ausente, principalmente porque me fui a esquiar una semanita a Pas de la Casa, en Andorra. Como siempre, esquiar es un placer. Esta vez, hizo mucho frío, estando las temperaturas un par de días entre -15 y -20 grados, y el último día (1 de enero), nevando y decidimos no esquiar. Esa semanita en Andorra, me ha dado un par de cosas que comentar por aquí:

El otro día, escuchando a Gomaespuma, comentaron la cantidad de cocaína que se incauta en nuestro país y, por lo tanto, la que se consume. Uno de ellos asoció este elevado consumo a la afición en nuestro país a no dormir por la noche. Además, esto hace que seamos uno de los pocos países del mundo en los que el Whiskey se mezcla con Coca Cola, porque si no, no se podría aguantar este ritmo.
Yo me he puesto a pensar sobre el asunto… Y la verdad es que es así. En otros países no se lleva, en general, una vida tan nocturna como en España; aunque yo hasta ahora asociaba esta costumbre a las condiciones climatológicas de España, que propician no hacer nada de día (calor intenso en verano) y hacerlo a la fresca por la noche. No me había parado a pensar en más relaciones, como ésta de la cocaína, la mezcla de licores y cafeína (especial mención al Café Licor) o las bolsas en los ojos, de las que según Gomaespuma, también lideramos su producción.
Hoy era un día especial en la televisión en España. Empezaba su emisión Cuatro, un nuevo canal en abierto que viene a sustituir a Canal +. Lamentablemente he llegado a sentarme delante de la tele a las 20.58, cuando empezaba a las 20.44. Afortunadamente, no me he perdido lo mejorcito del telediario de Iñaki Gabilondo.
La primera conexión en directo con el accidente de Granada, la ha hecho con la Ministra de Fomento, que micro en mano derecha y apuntes en mano izquierda, ha contado qué, quién, cuándo, cómo y por qué de la noticia. Muy profesional. Ver vídeo.
Pero, no sólo eso. Después ha habido una entrevista doble a Maragall y Esperanza Aguirre con un punto un tanto surrealista, si podéis recuperarlo, vale la pena. Para que hablar, si se puede ver.
También lo cuenta Nacho Escolar.
Esto que acabo de leer en Atalaya me parece muy fuerte: Man forgets wife at gas station. Sí, cómo lo oyen señores, y el enlace es a una noticia de la CNN. Un tipo que se olvidó de su mujer en una gasolinera, y se enteró cuando la policía le localizó 6 horas después. Dice el tipo en cuestión que ella siempre se sienta detrás con su hija, y por eso no se dió cuenta. Además, no se había dado cuenta de que se había bajado del coche para ir al aseo. Es que tiene que haber de todo en este mundo…