Por suerte y por desgracia, pertenezco a esa parte de la población que por placer y por trabajo, viajo mucho al extranjero, desde hace muchos años, pero siempre con un móvil (como mínimo) en el bolsillo. La posibilidad de comunicarte con la gente de casa o con los locales, hace que al final acabes usando el teléfono en mayor o menos medida, y antes de eso, qué menos que informarte bien de cuanto cuesta ese mensaje de “ya he llegado”, o esa llamada para aclarar las indicaciones que te han dado, ¿no?
Bueno, parece que esto no es muy evidente, y últimamente he oído muchas conversaciones de gente hablando sobre los costes de las llamadas en su destino de vacaciones, y quiero colaborar en la erradicación de algunos de estos mitos, sin entrar en detalles de costes.