La Semana Santa ya pasó pero, para variar, no pude comentar nada. Aprovecho ahora para haceros algún comentario de mi experiencia personal y de paso poneros alguna foto. Ya os comenté lo mucho que se vive la Semana Santa en esta ciudad, pero lo de las procesiones es otro mundo. El Domingo de Ramos, como buen sevillano adoptado, fui por la mañana al Parque María Luisa a ver a la Hermandad de la Paz. Estaba toda Sevilla allí. Impresionante.


Ese día nos fuimos a comer al barrio de los Remedios (el centro estaba imposible) y, después de comer, sin pausa, nos fuimos a ver la Amargura, en la que salen un par de amigos y por lo tanto nos unía cierta relación sentimental. Esta fuimos a verla salir de su iglesia, y la verdad es que fue muy bonito.

Hay que decir, para el que no lo sepa, que las entradas y las salidas de las iglesias es lo más bonito que hay en cuanto a Semana Santa se refiere. Así, que para no perder las buenas costumbres, por la noche, fuimos a ver la Estrella llegar a su iglesia, que está a 300 metros de casa. Yo no me quedé a ver la Virgen entrar (primero sale el paso, y luego, al final, la Virgen), pero estuvo muy bien.
Después hemos tenido una semanita de trabajo, y ya estamos de nuevo de fiesta. Una semana de vacaciones con motivo de la Feria de Abril. Estrategia personal: disfrutar un poco de la Feria para saber qué es y tal, y para casita, que hasta agosto no vuelvo.
La semana que viene, más.
Sin darme apenas cuenta ha llegado el mes de abril y tengo a mis amigos lectores abandonados. Lo siento, pero han sido dos meses muy intensos. Entre las prácticas y el máster, queda muy poco tiempo libre, y teniendo en cuenta que estoy todo el día delante del ordenador, ponerme a escribir no es lo que más me apetece, aunque me vendría bien, como válvula de escape. A ver si puedo escribir más a menudo a partir de ahora.
Bueno, a ver, por dónde empezar. Las prácticas muy bien. Finalmente me han puesto en un sitio en el que se gestionan determinados programas, con lo cual no es un trabajo muy técnico sino más tirando a generalista; que es lo que yo quería. Además, tengo un jefe que me da trabajo (no me aburro en absoluto) y alguna que otra responsabilidad, lo cual siempre en este caso es de agradecer. Eso, unido al hecho de tener contacto con prácticamente todos los departamentos, y con tanto clientes como subcontratistas, creo que me va a hacer aprender mucho, que al fin y al cabo es el objetivo de estas prácticas.
El otro asuntillo que he venido a hacer por aquí es el máster. Es un part-time (a tiempo parcial) que se supone que sólo tenemos 12 horas a la semana, pero en la práctica, con los trabajos que hay que hacer hay semanas que doblamos esas horas de dedicación de largo. De momento estamos en la parte generalista (ya llegarán la especialidad en el sector Aeroespacial) y hay un poquito de todos: derecho, economía, finanzas, estrategia, comunicación, marketing, … Lástima que no haya más tiempo para profundizar un poquito más.
Pero, afortunadamente, aunque sea poco, queda algo de tiempo para el esparcimiento personal, conocer Sevilla, los alrededores, … Para quien no conozca Sevilla, decirle que es una ciudad muy bonita, con un tamaño mediano muy adecuado para vivir cómodamente, y con gente que le gusta mucho estar en la calle. En la calle de paseo, de bares de tapas, de cervecitas, de cofrade o en la Feria.
Precisamente una de las cosas que más me llaman la atención es lo de Semana Santa. Aquí hay auténticos fans de esta fiesta. En la empresa, el primer día, recuerdo haber visto un salvapantallas que decía: “Quedan XX días para el Domingo de Ramos“, junto con imágenes de pasos de Cristos y Vírgenes. Quien más, quien menos tiene alguna relación con alguna hermandad (o más de una). Pero lo que se sale totalmente de lo normal es lo del incienso: la gente tiene por costumbre tener inciensarios en casa o en su lugar de trabajo para ir ambientando. Así, puedes ir a comprar a una ferretería y salir con un olor que cualquiera diría que vienes de la catedral… o puedes pasar por una nave de montaje en la que los operarios tengan un inciensario, y unas marchas cofrades para trabajar más alegremente.
Ayer empezaron las primeras procesiones, pero me quedé en casa descansando. Estos 5 días que me quedan aquí, veré qué es eso que hace que la Semana Santa de Sevilla sea tan especial. Este año, eso sí, no me pienso quedar los días grandes.
A ver si un día de éstos cuelgo por aquí alguna foto de la ciudad y, si se da el caso, de alguna procesión.
Mañana es el día del sorteo especial de Navidad de la Lotería Nacional y hoy algunos vamos a celebrar La cena del pobre que, en Alcoy, tiene bastante tradición.
Se suele celebrar con los amigos y es para celebrar el último día de pobres ya que mañana nos va a tocar la lotería a todos. Ésa es, al menos, la intención; aunque a decir verdad todavía no me ha dado resultado.
La cena consiste en patatas a lo pobre (patatas cortadas redondas puestas en la sartén con pimiento verde) y, en el caso cutre de nuestro piso, un par de huevos fritos. Me consta que en las cenas por ahí hacen pericana, alimentos en vinagre y otras cosas.
He buscado por Internet, pero la única referencia a este nombre se refiere a cenas por los pobres. No sé si es que nadie fuera de Alcoy lo hace, o simplemente nadie lo ha nombrado antes en Internet. En cualquier caso, ya lo ha hecho alguien.