Si alguno de vosotros no tiene usuario de la versión electrónica de The New York Times, le recomiendo que se saque uno (gratis, por supuesto) para leer de vez en cuando algún que otro artículo que alguien recomiende (como voy a hacer yo ahora mismo) o que salga en la portada.
En este caso, el artículo que he leído y que quería comentar aquí es Eye on Election, Democrats Run as Wal-Mart Foe, sobre el ataque que los del partido Demócrata están haciendo sobre Wal-Mart, la mayor empresa del país. En él comentan varias cosas que me han resultado curiosas.
La primera es que critican a esta compañía porque sus trabajadores no ganan en muchos casos ni 20.000$, y además, muchos de estos trabajadores tampoco están dentro de los seguros sanitarios de la compañía. Esto último llama poderosamente la atención si no recordamos que en Estados Unidos, nuestra Seguridad Social es poco menos que una utopía; y son las personas individualmente, o parece ser, que las empresas las que tienen que proporcionarse un sistema de salud adecuado. Pero, lo mejor del caso, es que son los políticos los que se meten con Wal-Mart por este motivo cuando, en nuestra sociedad, la sanidad es un derecho proporcionado por el Estado, y no es un privilegio; y si a alguien le falla el acceso a la sanidad, son los políticos los que son criticados.
Otra cosa que me ha llamado la atención, es como se trata abiertamente y sin ánimo de criticar, de las donaciones que las empresas hacen a las campañas de los políticos, y como se espera que estas donaciones modifiquen en cierto modo los comportamientos. Además, se habla del cuidado que deben tener los partidos políticos con las grandes empresas que hacen grandes aportaciones.
También me sorprende que Wal-Mart amenaza públicamente con hablar con sus empleados explicándoles las mentiras que el Partido Demócrata dice sobre ellos. Aquí está claro que, a pesar de todo, el personal de Wal-Mart es muy fiel a la empresa, y puede llegar a sentirse atacado cuando su empresa es atacada y reaccionar en forma de voto desfavorable. Esto sería poco, si no fuera por los 1.300.000 empleados que tiene Wal-Mart en Estados Unidos.
Todas estas cosas no termino de verlas en España. En este caso, estoy muy contento con como funcionan las cosas aquí en términos de financiación de partidos políticos (a pesar de ciertos defectillos, claro está) y en cuanto al estado de bienestar del que disfrutamos en el que a nadie le falta seguridad social. Otras veces no he estado tan de acuerdo.