Hace unas semanas, en uno de mis viajes de Madrid a Levante, cuando me paré a comer en el sitio de siempre, el Marino, en el km 166 (recomendación de mi hermano, y ya un clásico de la A-3 con su horno de leña), vi que los campos de alrededor estaban verdes. No estoy muy acostumbrado a ver los campos cerca de esa carretera con tanto colorido, así que no me pude resistir y saqué unas cuantas fotos de una Castilla La Mancha desconocida para mi: verde.

Comments ( 8 )