Bueno, seguimos dando la lata por Escandinavia. Seré breve y conciso, porque estoy cansado (qué novedad).
* Ayer me enteré que en Suecia la ley ampara a las operadoras de telefonía móvil para instalar antenas de telefonía móvil allá donde haga falta, quieran o no los vecinos. Se considera que las comunicaciones es un bien esencial y hay que promoverlo. Nadie piensa que la telefonía móvil es peligrosa para la salud.
* Hoy he salido a correr. 8 km. 45 minutos. Podéis ver el camino en este link. Alrededor del lago que baña Estocolmo, con unas vistas espectaculares. El próximo día, me llevo la cámara.
* Hoy hemos tenido Mingle-Lunch, esto es, nos hemos juntado en la comida con un montón de gente de Ericsson, en su mayoría de otros programas parecidos al mío. Era curioso ver lo variadito del personal (suecos, chinos, indios, turcos, ingleses, ucranianos, franceses, húngaros, …) y el movimiento que se notaba en las conversaciones (“El sábado me voy a USA”, “El mes que viene me voy a España”, “Esta tarde (7.00 pm) me voy a Buenos Aires”, todas las estancias, claro está, de 6 meses).
Bueno, me voy a la cama, que me duele todo… ¡Qué malo es el deporte!
La verdad es que me medio imaginaba que esto iba a ser así, pero esto de no parar en toda la semana y no poder ni poner un post por aquí… me encanta. Lo siento. Entre visitas a clientes, cenas, excursión de 2 días, bowling, yoga (power-yoga, para ser más exactos) y otras activades varias; no hemos parado en toda la semana.
De estos días, destaco la visita a Telia Sonera, empresa con la que llevan colaborando desde hace más de 100 años y se nota en el trato que recibimos, más como “socios” que como proveedores. Y luego, jueves y viernes visitamos la fábrica de Kumla (donde hacen unos módulos de comunicaciones) y nos fuimos a un camping cercano a hacer actividades de Team Building (un problema que requería de cierta planificación y ejecución (física) en grupo), y actividades como canoa, tiro con arco, nos enseñaron como echar la caña (caña real, la de pescar pescados), cocinamos una sopa de pescado y comida china entre todos, dormimos en tiendas (con calefactores :P), … Muy bien, vamos. Y ahora un par de fotos para que veáis dónde estuvimos. 🙂


Bueno, ya llegué a Estocolmo. El viaje, bien; comiendo a las 12.00 para habituarme al nuevo horario (a las 19.00 estaba cenando), y sin nada a destacar del vuelo, leyendo cosas que me había impreso de la Wikipedia (la Lonely la dejo para los próximos días), y sin sustos en el aterrizaje. Luego, taxi al hotel y primera conversación con nativos… ¿De qué hemos hablado? Seguro que las apuestas empezarían por el tiempo o el tráfico, pero no, ha sido sobre fútbol. Y, además, sobre fútbol español (más que nada porque yo fútbol sueco, nada de nada)… Pero no sobre los equipos, noooooo. Sino sobre la guerra Mediapro-Sogecable. O_o Tiene narices la cosa, estaba el tío superenterado, más que nada, porque no iba a poder ver al Madrid de sus amores esta tarde por culpa de la pelea entre empresas… Eso un taxista sueco. Toma.
Luego me he empezado a encontrar con los otros trainees (¿alguien me dice una palabra para esta situación?)… Menos los chinos, que acaban de aterrizar ahora; y uno de los suecos, que estaba de mudanza, nos hemos ido todos a cenar a un sitio bastante chulo a empezar a conocernos. Pinta bien la cosa. Mañana por la mañana, primer día de presentaciones y por la tarde/noche, al bar de hielo. Seguiré informando.
Esta última semana me he quedado una vez más asombrado de lo que se es capaz de escribir, decir y televisar con la muerte del futbolista del Sevilla Puerta. Sinceramente, no creo que esa muerte deba llenar tantísimas horas de televisión, tantas páginas de periódicos (deportivos y no), radio,… Habiendo estado en Sevilla, entiendo que la gente allí esté afectada (por supuesto, los compañeros, pero también la afición de toda la ciudad), pero que los medios de comunicación nacionales lo vivan tan fuerte… No sé. Como leí hace poco:
Me irrita cada vez más la hipocresía desbordada con la que los medios de comunicación tratan la muerte de los famosos, estructurales o circunstanciales.
Estoy más que dispuesto a creerme que los compañeros y amigos del futbolista del Sevilla Antonio Puerta estén realmente afectados por su fallecimiento, sobrevenido en circunstancias tan conmovedoras. Pero me cuesta mucho tomarme en serio –o, por decirlo claramente, me abochornan, cuando no me producen risa– los excesos poético-plañideros de algunos periodistas, como el que anteayer dijo en una radio, henchido de emoción impostada: «¡Suyo es ya el firmamento, donde podrá jugar a sus anchas!». Por un momento traté de representarme a un futbolista en el firmamento, sin oxígeno y esquivando meteoritos. Surrealista. Los hay capaces de decir lo primero que se les viene a la cabeza, con tal de que les parezca suficientemente efectista. Javier Ortiz
En cambio hoy he leído una noticia que trata este mismo asunto, pero desde un punto de vista que a mí, por lo menos, sí me llama más la atención. La piña en que se ha convertido todo el Sevilla F.C. en los últimos años, y como una decisión equivocada puede costar muy cara. Pongo aquí el principio, el final, el link, y os recomiendo que le echéis un vistazo.
El día amanece lluvioso en Mónaco, como anticipando lágrimas en una jornada sentimentalmente extrema. El Sevilla vuelve a jugar al fútbol tras el fallecimiento de Puerta. ¿Cómo prepararse para eso? Los futbolistas circulan nerviosos por el hotel de concentración, lujoso, barroco, desmesurado. Entre los sevillistas, uno se muestra especialmente inquieto. Es Daniel Alves, y no puede parar.
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Posiblemente, Daniel Alves pensara en todo eso en su rincón, apartado de una plantilla en la que rige un código interno severo: manda el equipo. Es el poder del Sevilla, la razón última que convierte a jugadores descatalogados como figuras en auténticos campeones. Antonio Félix (El Mundo)
¿La Plaza Mayor de Madrid? Ésa es la que es como la Plaça de Dins [de Alcoy], pero en grande, ¿no? (Sergio (valenciano))

La grandísimo foto es de Triana (Gracias!)