Dicen que la palabra cadáver viene de la inscripción que ponían los romanos en los sepulcros: caro data vermibus, o lo que es lo mismo: carne entregada a los gusanos. Aunque parece que esto no está claro, en el mismo link dicen que cadáver viene de cado (caer o caído).
Estación del Norte de Valencia.
21 de octubre de 2005. 06:40. 20 grados centígrados (más o menos).
(Conversación verídica)
El suelo presenta algo blanco sobre él, que a esas horas y con la escasa luz no se puede apreciar qué es.
Un grupo de 3 personas sale de la estación del metro.-Uy, ¿y esto blanco? -pregunta uno.
-Hmmm… Eso es que esta noche ha helado y han echado sal para que deshacerlo -dice otro.
-No, eso es que están rodando el anuncio de la Lotería de Navidad, lo ví ayer en la tele -dice el único que sabía de qué iba el tema.
La cosa blanca no era ni más ni menos que la espuma utilizada para el anuncio de uno de los calvos más famosos de la Navidad española. Yo entiendo que uno puede estar un poco adormecido a esas horas, pero decir que ha helado en octubre en Valencia cuando se va en mangas de camisa de madrugada, me parece atinar poco.
He jugado 2 horas a fútbol después de años sin jugar en un campo de fútbol (lo de Hannover en el parque fue una pachanga). Me siento… destrozado. Hoy además estrenaba zapatillas, con lo que además del cansancio general, me acompañan un par de hermosas rozaduras en dos dedos (uno por pie) y un golpe en la uña de otro dedo.
No está mal. Habrá que apuntarse más a menudo a esto.
Leyendo el blog de Martínez Soler en 20minutos.es, donde compara casi a diario portadas de los dos principales periódicos de España, El País y El Mundo. Además de recomendaros su lectura, que no está mal para ver cuán diferentes pueden ser las noticias, según el cristal con que se miren, quería citar par de párrafos de su post de hoy:
No todos compramos y/o leemos varios diarios cada día. Es más, lo normal es que cada uno lea su diario favorito para empezar bien el día. Compra o lee las noticias y argumentos que confirman su propio punto de vista.
Aunque los consejos sólo sirven para quien los da, no me cansaré de recomendar la lectura de otro diario distinto (y quizás alejado) del nuestro. Resulta edificante. Y, a veces, baja al nuestro del altar en que lo tenemos y lo pone en su sitio. O lo eleva más en nuestra consideración.
Suscribo lo dicho por el señor Martínez, no hay nada como leer más de un periódico al día, sobre todo ahora que los tenemos accesibles por Internet. Eso sí, que sean de posturas políticas distintas.