Mañana es el día de la ilusión, porque suerte nunca hay, ya que nunca toca la lotería… Pero ahí estamos todos (o casi) jugando (más o menos) los numeritos de nuestro entorno. Tiene su gracia este sorteo, que realmente es un acto social más que otra cosa; ya que al final compras la lotería de tu empresa, de tu familia, de tu grupo de amigos, etc., siempre por el “y si les toca a todos menos a mí?”… Con lo difícil que es que toque, jeje.
Lo que no termino de entender son las colas que se montan en algunas administraciones de lotería, como ésta en La Manolita, en la Gran Vía madrileña… Y encima, no les tocará…

Sooo… Great weekend in Madrid with JP and Mario, visiting me (and others). A lot of going out, walking (once again) through Madrid, enjoying the life this city has. For example, it was funny to see this in Plaza Mayor:

Well, now it’s time for a new trip. Probably, the last big one before leaving for Sweden again in March. 10 days, 4 cities, 3 countries. I’ll try to keep you informed about my steps, but I don’t promise anything.
It’s a long time since I haven’t written anything here… These last weeks have been quite busy. Two weekends ago a bunch of nordic, chinese, and hungarian GGPs friends came to Madrid. Obviously, we had an intense cultural & gastronomic (they needed to eat every 2 hours!!) schedule, including a lot of Madrid’s sightseeing, and a day trip to Toledo. It’s always a nice activity walking through Toledo’s streets, but next time, I’ll try not to do it when half Spain is there.



Enough for this boring “this is my life” post… I’ll try to be more creative next time. 🙂
El sábado estuve de senderismo con el COIT. Ventajas de estar en Madrid: no habrá playa, pero tiene una hermosa sierra, con sus ríos y sus arbolitos y esas cosas que hay en el campo, y por las que se puede andar. Esta vez fue por la ribera del río Edesma, en la vertiente segoviana de Navacerrada.



Allá donde se cruzan los caminos,
donde el mar no se puede concebir,
donde regresa siempre el fugitivo,
pongamos que hablo de Madrid.
Donde el deseo viaja en ascensores,
un agujero queda para mí,
que me dejo la vida en sus rincones,
pongamos que hablo de Madrid.
Las niñas ya no quieren ser princesas,
y a los niños les da por perseguir
el mar dentro de un vaso de ginebra,
pongamos que hablo de Madrid.
Los pájaros visitan al psiquiatra,
las estrellas se olvidan de salir,
la muerte viaja en ambulancias blancas,
pongamos que hablo de Madrid.
El sol es una estufa de butano,
la vida un metro a punto de partir,
hay una jeringuilla en el lavabo,
pongamos que hablo de Madrid.
Cuando la muerte venga a visitarme,
que me lleven al sur donde nací,
aquí no queda sitio para nadie,
pongamos que hablo de Madrid“Pongamos que hablo de Madrid” (Joaquín Sabina)