



Next time I come to Budapest, I will try it is spring or summer. 🙂
Nice weekend in Sevilla (can’t it be good?): I met friends and ex-colleagues, ate lots of tapas, walked lots of km through this nice city, went out, picking up my diploma… I cannot complain. 🙂

No me ha tragado la tierra… Sólo la vuelta a la rutina (si es que se le puede llamar rutina a lo que hago por Madrid) y el cambio de ritmo.
El viaje de vuelta de Estocolmo, vía Copenhaguen, acabó mal, con mis maletas haciendo una estancia involuntaria en Dinamarca, mientras yo llegaba a media noche a Barajas. Con la reclamacion y todo, pasadas las 2.00 salí del aeropuerto… para estar sentado en otro avión a las 8.00 camino de Jerez. No voy a entrar en detalles sobre el hecho de que me dormí y por poco pierdo el avión (entré a las 7.49 después de “volar” por la M-11 y correr con la maletilla y el traje por media T-4).
Luego la boda en Cádiz, muy bien. Ambos novios dijeron “Sí, quiero”, y para celebrarlo nos fuimos a unas bodegas en el Puerto de Santa María. Muy bien, una señora boda en todos los aspectos: comida, bebida, entorno, compañía, ambiente… Y encima, al día siguiente todavía tuvimos tiempo de seguir disfrutando: pescaíto frito y Cádiz…

Y el lunes, vuelta al trabajo en una semana bastante atípica: con reuniones especiales por cambio de manager (O_o), reunión de todo el centro, comida de departamento, visita de la jefa desde Estocolmo, algún que otro curso, … Vamos, que sigue el proceso de adaptación. 🙂
La maleta llegó sin problemas a la misma vez que yo a París, y allí que nos quedamos 5 días. Quien conozca París sabe que 5 días son lo básico para ver lo básico, ergo habrá que volver en un futuro. Dejamos los museos para lo último y, como era de esperar, no vimos ninguno. A cambio, nos pateamos París monumental y turística.





Ahora a prepararse para el inminente traslado temporal… Seguiremos informando.