La maleta llegó sin problemas a la misma vez que yo a París, y allí que nos quedamos 5 días. Quien conozca París sabe que 5 días son lo básico para ver lo básico, ergo habrá que volver en un futuro. Dejamos los museos para lo último y, como era de esperar, no vimos ninguno. A cambio, nos pateamos París monumental y turística.





Tampoco faltaron los Crêpes (espectaculares), ni la Fondue (qué malito que me puse…), ni los Croissants, que son el complemento gastronómico perfecto para la ciudad. Algún punto malo: el mal tiempo, la falta de amabilidad y comprensión por parte de algunos camareros con nuestro francés (por llamarlo de algún modo), y los precios (demasiado bajos, obviamente).
Ahora a prepararse para el inminente traslado temporal… Seguiremos informando.
Comments ( 5 )