Y después de Budapest, volví a Alemania. A ver al amigo Christian en Berlín y a volver a la ciudad que me acogió durante 8 meses en 2005, Hannover.

Siempre vale la pena volver a Berlín, y pasear por Unter den Linden, ir a Postdamer Platz, Alexanderplatz, Häckesche Markt,…


¿Cuál os gusta más?
Eso unido al Mercado de Navidad, con música en directo, un tanto peculiar al menos el día que estuve por allí…

Y por supuesto, el omnipresente Ampelmann:

Y Hannover, pues como siempre… No es tan “chulo” como Berlín, pero tiene su encanto, y siempre está bien reencontrarse con la gente que todavía queda por allí, Veronika, Lars, las profes Ana y Lola, la gente del ISAH, con la proyección de la película Die Feuerzangenbowle, película del año 1944, con el mismo nombre que otra fantástica bebida navideña alemana: Glühwein, con una ingente cantidad de azúcar disuelto con ron caliente… Horroroso.

Y una curiosidad. Vi un nacimiento, un “belén” como los que tenemos en España, pero me llamó la atención una cosa de las figuras… Está claro que son alemanas, ¿sabéis por qué? (Para verlo más grande: aquí)

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