En mi casa tenemos un poco de enchufe desde que mis hermanos mayores son pequeños, y los Reyes Magos traen los regalos el día 24 por la noche. Sé lo que estáis pensando, y no: Papá Noel no viene a mi casa. Entre otras cosas, porque no tiene nada que ver con España. Esto de adelantar la venida de los Reyes en mi casa es una clara situación win-win de las que enseñan en cualquier curso de negociación: ellos adelantan trabajo del día 5, que están un poco saturados, y nosotros podemos disfrutar de los regalos todas las vacaciones de Navidad. Sobre todo, los niños pueden jugar con sus juguetes todas las vacaciones. 🙂
Este año, la comida multitudinaria en mi casa ha sido el día de Navidad, y los regalos por tanto, se abrieron ese día por la mañana. En los juguetes que se han pedido los pequeños de la casa hay de todo: muñecas varias, clics de Playmobil, libros, pinturas, algún juego de mesa, algún videojuego… y un camión de Lego. Como el sobrino en cuestión estaba en el límite inferior de la adecuación del juguete, nos pusimos un par de tíos y el padre a montárselo. Y allí nos tiramos una hora, 3 adultos, para montar el camioncito… Y cómo nos lo pasamos, buscando piececitas encima de la alfombra y descifrando las instrucciones. 🙂 Mi sobrino sé que disfrutará de lo lindo con su camión con moto y helicóptero, pero nosotros también tuvimos una tarde muy entretenida.
Al final, no sé para quién traen los juguetes… 😉
