A few weeks ago I visited Ayamonte, and stumbled with this restaurant, quite focused in their English-speaking customers…

Don't get confused. If you want these wonderful tapas, look for our chairs.. Which are our chairs: the black ones, of course!
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Esta semana leí esta noticia en la que daban cuenta de la segunda empresa que va a ofrecer el servicio de alquiler de coches en Madrid, también conocido como Car Sharing. Las dos empresas que ofrecen el servicio (Hertz y Respiro) tienen unos precios similares y distintos puntos de recogida del vehículo en lugares relativamente céntricos en Madrid (en los distritos Centro, Chamberí, Salamanca y Chamartín).
Esta idea, además de ecológica, me parece muy buena tanto para la empresa (que debe manejar unos suculentos márgenes) como para cierto perfil de clientes que requieren un vehículo cada cierto tiempo y para una cantidad de tiempo razonablemente pequeña.
Cuando lees esto, es inevitable pensar si a uno mismo le saldría rentable comprarse un coche nuevo o usar este servicio. Yo lo he hecho, y he hecho unos cuantos números. Primero, he empezado a buscar cuanto cuesta comprar y mantener a lo largo de toda la vida útil un coche. Afortunadamente, encontré esta tabla de costes hecha por el CEDEX y la personalicé un poco.

Y luego pensé, ¿cuánto uso en mi día a día el coche? Voy al trabajo en metro; al centro, en metro… De vez en cuando lo uso para ir a algún sitio en las afueras de la ciudad, para la compra alguna vez, y para alguna excursión por los alrededores. Más o menos un uso a la semana de unos pocos kilómetros y cada ciertas semanas, alguna excursión de más kilómetros y prácticamente un día.
Esto, usando Hertz, por ejemplo, me supondría unos 2.500 euros – 3.000 euros al año. Es decir, un margen de 1.000 euros para emplear en alquileres de coches para las vacaciones, y todavía estaría ahorrando bastante dinero, sin tener que preocuparnos por el mantenimiento, el aparcamiento, limpieza, etc. Esto, claro está, para alguien que: 1) viva en el centro, y 2) no use el coche a diario (no vale pues, para los que van en coche al trabajo, o llevan a los niños al colegio en coche)
Obviamente, hay otra parte por la que podría no compensar sustituir un coche en propiedad por un servicio de este tipo y es la disponibilidad. Estas empresas garantizan que tendrías coche si planeas con antelación tus necesidades, lo cual no siempre es posible…
Pero creo que lo que más les hace peligrar su negocio es lo que nos cuesta (psicológicamente) en este país pagar por servicios como el alquiler habiendo opciones de compra, aunque no salga rentable como es el caso. Se admiten apuestas. 🙂