Just 60 km away from Madrid, you can find these mountains and have a nice sunday, hiking and breathing fresh air. 🙂 Madrid has no beach, but the sierra is really nice.


¿Qué mejor forma de acabar el año que corriendo 10 km por el centro de Madrid con 30.000 personas más?

Y más aún, si la noche anterior ya te has tomado las uvas en la Puerta del Sol. 🙂
Mañana es el día de la ilusión, porque suerte nunca hay, ya que nunca toca la lotería… Pero ahí estamos todos (o casi) jugando (más o menos) los numeritos de nuestro entorno. Tiene su gracia este sorteo, que realmente es un acto social más que otra cosa; ya que al final compras la lotería de tu empresa, de tu familia, de tu grupo de amigos, etc., siempre por el “y si les toca a todos menos a mí?”… Con lo difícil que es que toque, jeje.
Lo que no termino de entender son las colas que se montan en algunas administraciones de lotería, como ésta en La Manolita, en la Gran Vía madrileña… Y encima, no les tocará…

Y después de Budapest, volví a Alemania. A ver al amigo Christian en Berlín y a volver a la ciudad que me acogió durante 8 meses en 2005, Hannover.





Y Hannover, pues como siempre… No es tan “chulo” como Berlín, pero tiene su encanto, y siempre está bien reencontrarse con la gente que todavía queda por allí, Veronika, Lars, las profes Ana y Lola, la gente del ISAH, con la proyección de la película Die Feuerzangenbowle, película del año 1944, con el mismo nombre que otra fantástica bebida navideña alemana: Glühwein, con una ingente cantidad de azúcar disuelto con ron caliente… Horroroso.

Y una curiosidad. Vi un nacimiento, un “belén” como los que tenemos en España, pero me llamó la atención una cosa de las figuras… Está claro que son alemanas, ¿sabéis por qué? (Para verlo más grande: aquí)