Domingo. Sol. Munich. De todas las opciones, la mejor sin lugar a dudas: ir a pasar el día a Englischer Garten, esto es, el parque enoooorme de Munich, en el que hay gente haciendo de todo: tomando el sol, dejando que sus hijos se desfoguen, jugando al volley, al fresbie, tocando los jembees, una banda completa tocando al solecito, la comunidad cubana jugando al béisbol, un grupo grabando un corto, un grupo de Capoeira, la gente en el Biergarten comiendo y bebiendo cerveza mientras escucha a otra banda tocando, gente paseando en barca, leyendo un libro, … De todo, vamos. Un par de muestras de lo de hoy. Primero, unos profesionales montando su pista de voleibol. Después, la banda que estaba tocando en mitad del parque. Y, por último, un vídeo del partido de Béisbol de los cubanos.
Llueve, pero la vida tiene que seguir su curso. Hoy hemos comprado fruta en este puesto y nos la hemos comido bajo la lluvia… Typisch Ddeutsch, oder? No nos vamos a quedar en casa, no?
En Castrourdiales, los locales se sorprendieron de que hiciera esta foto. Pero en cambio, estoy seguro de que a los que estamos acostumbrados a mares menos bravos que el Cantábrico, sí que nos llama la atención de Peligro de Olas.
Dentro de la planificación de viajes y actividades varias de este verano, la semana pasada tocó el viaje a Castro Urdiales, con escala en Bilbao. Era la primera vez que estaba en la zona del Cantábrico y me ha encantado. Todo verde, montañas cerca de la costa, todo verde, pueblos bonitos, todo verde… Muy bien, vamos, habrá que volver.
El caso es que me hinché a hacer fotos, como era de esperar, y bueno, aquí pongo unas cuantas. Son de Castrourdiales, el primer pueblo de Cantabria por el Este, y que es un pequeño Bilbao en verano por la cercanía. Obviamente, nos bañamos, aunque aquí al agua no le ponían calentadores como en el Mediterráneo.
Como he dicho, a la vuelta, pasamos por Bilbao, acercándonos a ver el Guggenheim desde fuera. Espectacular. Un edificio muy chulo, junto a una ría que han dejado bastante chula… Vamos, que Bilbao también me gustó…
Ah, el perro que sale en las fotos es Poppy, que está custodiando el Guggenheim y que lleva un vestido de flores bastante llamativo.
Y nada, este finde a casita, que hay comida familiar… Aprovecharé para leerme alguna guía de viaje en el tren.